En el silencio de este invierno
¿Escuchas el canto de las olas?
Era el sonido hueco de la muerte
habitando el hambre de las noches
Y de nuestros nombres equivocados
lejos del atronador idioma
de los árticos
En el silencio de este invierno
¿Escuchas el canto de las olas?
Era el sonido hueco de la muerte
habitando el hambre de las noches
Y de nuestros nombres equivocados
lejos del atronador idioma
de los árticos
Bebo el agua rotunda de un planeta ya vivido
/y más atrás/ los vastos sucesos
hablaron
Los monstruos acorralan
en su momento inesperado
en el día más azul, en la noche más negra
hasta la gravedad de la asfixia
El hielo de la sumisión
y el fuego de la equidistancia
crean el acomodo en los segundos
donde el tiempo frena
El recuerdo destruye y es /siempre/
obsesión
nada existió bajo la escalera
de lo intangible, nada persiste
Búscate en la gloria
Yo palpo entre la niebla
y no se volver
En el vacío de las páginas; entre miserias de libros rotos
Y sobre ese fondo de negras rocas
mi frente ancha
Yo mismo asomado a otra vieja noche
Las cresas no duermen;
soltaron su labia ancestral
Las Eneidas no duermen;
ellas saben de las espaldas
sin llevarme a sus tumbas
Quimera blanca de dama blanca
Alimento de pesados silencios
Entre arpas y soga de un mal asesino
Advertido soy de mi traje oscuro
/Ya querrían/
Sus no cuerpos, tan sólo culpas
En abrazos de espesas nubes
En su goteo oscuro e incesante
Con su astuto rubor, no me retengan
esas miradas vacías
¡Y a mi despertar todo son truenos!
Escucho tu mano
rozando
mi rostro de árbol
anterior a toda belleza
Escucho el asombro
en cada palpitar
de tu corazón
bajo tu pecho perforado
por mi intriga
Escucho los vuelos
de esa muerte adulta
que me implora,
extraña ave de lujuria
seduciendo fuego
Pero nada
nadie
escuchará mi voz
en la brumosa madrugada
que tarde me abraza
e ínfimo me cubre
don dumas
Aún podría encontrarme entre el ruido extraviado del paraíso
...(Sus árboles sostienen entre sus hojas maldiciones) ∆ locuras...
Parando los océanos en mis ojos de blanca almendra
...(Un reflejo raíz de la simulación) ∆ visión alien...
En el círculo vivo donde te regalé mis 30.000 años luz
...(La luz infrarroja de los extraviados) ∆ el vergel de Eva..
don dumas
Un androide japonés se enamoró de la lejanía de una flor silvestre
La señal duele en el paraje de unos circuitos desplomados. Nunca pudo regarla con su señal dolorosa
Y creó la poesía más corta del mundo:
"fui, volví"
El mal número le persigue
Aún podría encontrarse con el ruido del paraíso, y parar el eléctrico océano de su mirada
He tenido que utilizar el video del directo de este increíble y agnóstico grupo australiano para ilustrar la poesía, puesto que el video original está restringido por la dictadura visual que nos imponen no sé muy bien desde donde. ¿Hay alguien ahí?
Expulsados cual hojas del misterio
en bellos hilos de negras flores
hacia la hilarante frontera
Vereda cubierta del polvo amigo
reflejando su enigma de doble cara
en la elíptica sinrazón de sus figuras
La indiferencia es forma de cien lagos
lánguido latido de la oscuridad
mentira de voces mudas e impalpables
¡Ábreme tu cara oculta!
aquella que no conozco, invisible, desdibujada
misteriosa raíz cuajada en el instinto

