No busco la belleza
Existió un decrépito tiempo donde busqué la rima,
tiempos de la cadencia
Ahora me busco entre las palabras
Trilogía del arte:
El icono, el instinto, la intuición
Son mi poesía y después vendrá la nada
No busco la belleza. No te encontraría
entre los cuánticos de mi vida
La estulticia revolotea tras tu inmenso espejo
Pero en el terral de las noches solo veo los volteos de un sucio barro,
gimiendo ser un nítido cielo,
oscurecido
Cedería a la muerte, entre su extenso verdor, todo mi desgarro
Y sobre mi fondo azul, tu oceánico cadáver,
absorbiendo mi deseada agonía
Creada la noche, creo en la noche, esplendorosa,
Sumergida entre mi agotado aire
Amor a la velocidad de la luz
brotando del vacío
Hoy es un día vestido con sus trajes negros, ondulados flecos de oscuridad
No merezco más que el frío reflejo de sus alas
don dumas
