viernes, 10 de abril de 2026

COLÁPSAME

 




Vísteme de ángel, ante los ojos de un difuminado serafín, alíviame del sofocante destino, de sus primeras sombras, llegando hasta tus alas sin tropiezo Después, rózame como figura de adamo, rescatado de un sepulcro de tierra roja Alíviame de todo origen, y el sentir ¡oh dios! sea solo regreso Nada me atormenta, ese desliz dulce, olor a polvo Tránsito de muerte Desde los inicios de la oscuridad hasta el regreso de la propia oscuridad Del céfalo, púrpura del camino imperceptible, déjate caer, llevo impregnado todos tus momentos bajo mi piel de Eva, con el plateado estupor de un ciborg hambriento Sincero, guardo amuletos paganos en un bolsillo de rosa extraviada y aún perfumada, impío deseo inundado de negros bosques Nada es temor Déjate caer como nube de rojo dardo, rozando los destinos de mis ramas vencidas, y aleja tu lluvia de mi vasta prisión hecha de ruido y sombras La verdad duerme enterrada, sus raíces odiando a la desconocida luz ¿Hay brillos entre los riegos de esta irrenunciable locura? Sarcasmos, de mi boca, recóndita boca, surgen pulsiones como reflejos de un extenso cuasar Colápsame


don dumas

domingo, 1 de marzo de 2026

HOY ERAN NUBES




 

Hoy eran nubes

Sobre los abisales deseos asomadas

Hablaban de nuestro amor maldito

Sin volver la espalda a la curiosidad del lago

Cruzaremos la saudade de los puentes

Con tus vestidos virginales

Envueltos del sóleo perfume

Empujando mis venas abiertas

Vaciándome en tu serenidad


don dumas

domingo, 8 de febrero de 2026

HÉLÈNE: EL RUIDO TRAS LAS SOMBRAS


 



Hélène

No creeré en tus metálicas palabras, 

                                     secas y alejadas noches

Las manos del simio envuelven mi caos: cercado secarral bendiciendo los tiempos

Si miras sobre el agua...me descubrirás en el tránsito de los terribles siglos

Entre armas malditas y la belleza de la claridad

Dígitos y digitales. 

Tus pies desnudos; pétalos de Orión

Amo tu vida de aceite y calma, amiga en mi estrecha humanidad

Sin la necesidad de los escrúpulos

Te busco y me encuentras

En música que nunca advierte, el filo de una mirada perpetua


don dumas

miércoles, 7 de enero de 2026

GIGANTESCA: introducción

 



A veces, la noche se transformaba en un canto turbio: confundía a los héroes o fustigaba al inocente. Visiones, sombríos hologramas que se manifestaban entre sueños.

Pero la primera luz es el signo de las esperanzas. Si nadie ve, nadie sabe y tan solo un único pensamiento persiste, cuando rompa la oscuridad, con un miedo tan cercano que no se ve ¿Quién tiene miedo?








Y cuando el ruido de los nidos sea silencio y me señale...yo saldré de la tormenta

(El hermano John)