A veces, la noche se transformaba en un canto turbio: confundía a los héroes o fustigaba al inocente. Visiones, sombríos hologramas que se manifestaban entre sueños.
Pero la primera luz es el signo de las esperanzas. Si nadie ve, nadie sabe y tan solo un único pensamiento persiste, cuando rompa la oscuridad, con un miedo tan cercano que no se ve ¿Quién tiene miedo?
Y cuando el ruido de los nidos sea silencio y me señale...yo saldré de la tormenta
(El hermano John)