Muerden en el crujir de trágicas noticias tras el peso de su luz
Los magnos delirios ¡Oh mi general! se revuelven reacios
Con vino escanciado sobre el lodo,
caminará
Aún podría encontrarme entre el ruido extraviado del paraíso
...(Sus árboles sostienen entre sus hojas maldiciones) ∆ locuras...
Parando los océanos en mis ojos de blanca almendra
...(Un reflejo raíz de la simulación) ∆ visión alien...
En el círculo vivo donde te regalé mis 30.000 años luz
...(La luz infrarroja de los extraviados) ∆ el vergel de Eva..
don dumas
Un androide japonés se enamoró de la lejanía de una flor silvestre
La señal duele en el paraje de unos circuitos desplomados. Nunca pudo regarla con su señal dolorosa
Y creó la poesía más corta del mundo:
"fui, volví"
El mal número le persigue
Aún podría encontrarse con el ruido del paraíso, y parar el eléctrico océano de su mirada
He tenido que utilizar el video del directo de este increíble y agnóstico grupo australiano para ilustrar la poesía, puesto que el video original está restringido por la dictadura visual que nos imponen no sé muy bien desde donde. ¿Hay alguien ahí?
Expulsados cual hojas del misterio
en bellos hilos de negras flores
hacia la hilarante frontera
Vereda cubierta del polvo amigo
reflejando su enigma de doble cara
en la elíptica sinrazón de sus figuras
La indiferencia es forma de cien lagos
lánguido latido de la oscuridad
mentira de voces mudas e impalpables
¡Ábreme tu cara oculta!
aquella que no conozco, invisible, desdibujada
misteriosa raíz cuajada en el instinto







