¡A tu locura extraviada!
Y descubro en tu páramo la ausencia del roble
Extraño aquellas sombras dibujándonos en el atardecer
El canto asustado de los pájaros atrapados por el devenir de la noche
Los besos arreciando su timidez en el crepúsculo
¿Dónde se refugian los abrazos que anidaban en los bailes rojos?
Balada, he llegado tarde, aún he llegado
Y este momento hacia ti me deriva, halos revolviéndose sobre la bella luna de Fobos
¡Quiéreme!
don dumas
Dicen que venimos de la oscuridad, pero yo vengo del páramo, hasta esta tierra errónea que desconozco, ¿Dónde estaban los círculos rotos y dormidos?
ResponderEliminarQ tal mi querido Dumas! tal vez haya algo lindo en esa sensacion de llegar tarde a un lugar, a un tiempo o a un amor que ya no esta, no? quizas algunas cosas solo esperan que encontremos el camino.
ResponderEliminarUn abrazo grande y feliz octubre 💗
Hola Hada, yo me siento atrapado. En este momento que no era mío
EliminarAbrazoss
Venía de uno de tus blogs que no están permitidos comentarios, y me quedo en este Don Dumas. Me alegra volver a leerte en mi rinconcito. Y aquí estoy disfrutando de tus letras tan originales, me dejas pensando.
ResponderEliminarEl canto asustado de los pájaros... tal vez necesiten acurrucarse en algún refugio cálido.
Hermosa balada.
Besos.
Hola María. Tus comentarios son hermosos como tú escritura tan personal.
EliminarPero yo siempre habité refugios que ahora son cenizas. Si
Gracias
Besoss