Llevamos adherida la guerra en nuestras manos, en nuestras entrañas, como un viaje hacia nuestros ancestros
La carne permanente ¿quién se enamora de la idea? ¿Quién revienta el sueño en los afligidos?
Somos el humo del fuego, cain enamorado.
Soy un prófugo en esta carretera, noche de castigo, un suicidio de metamorfosis, hundido entre cieno y apostasy
sintonizando las estridencias entre las notas de Adolescent o The Stooges.
Hay rabia en el perro, recuerdos de laca y gasolina. La revolución se disolvió entre campos de amapolas, estrella extraviada
Una gran caída de rojo carmin, al viento contaminado, ojos de loco, sus huesos de radiación Chernovyl, bajo sus olores rojos sentidos de sangre
Padre acercanos a ti esparciendo rosas en el patibulo
Entrando en esta casa que nos abrasa de muerte y sin sentido
Sexo o violencia
Sexo y violencia
Hola mi querido Don Dumas, hay guerras,
ResponderEliminardestrucciones por todos lados, es muy triste,
vivir asi, cuanta verdad dicen tus letras,
mi amigo, un placer visitarte.
Besitos dulces
Siby
Hola Siby, ante tanto amargor siempre están tus palabras, tus letras, tu sensibilidad.
EliminarPor desgracia el homo nació estre guerras y ahí está su herencia.
Gracias
Besoss
Don Dumas, querido..! las rosas y la muerte, que frase potente; la belleza y la crudeza atravesaron tus versos. Siempre the one and only, querido amigo.
ResponderEliminarHola Hada de las Rosas. La belleza y la muerte suelen ir unidas en una especie de devenir tanto humano como divino. Elijamos. !Qué hermosa tu visita!
EliminarBesoss