Vistiendo el miedo su sonrisa azul
Cruel dama celeste agarrada a la rama cruel
de tétricos balanceos sus juegos
y el frío...sobre las premuras del jardín
Yo escapo Rimbaud sobre esta tierra de pánicos
sin la fricción de nuestro aceite enamorado
Adivinado el trágico resplandor hecho imitación
Flor de licántropo
argel del espejismo
duerme
duerme y espolea, estremécete y vuelve a dormir
al sur de las existencias de vesánicas trompetas
don dumas
Hay una elegancia fría en la forma en que desmantelas el jardín. Dices Rimbaud, pero la grieta es toda tuya: ese aceite que falta para amortiguar el pánico, esa dama celeste que inventa la sombra.
ResponderEliminarDuerme si puedes, pero deja el espejismo encendido; la luz trágica te sienta demasiado bien.
Un beso enorme, don Dumas.